Sábado caluroso, piel reseca por el sol y el agua del mar, divino verano!!!
He preparado una refrescante sopa fría de tomate a la que he añadido unas ciruelas de temporada que le restan acidez al tomate y le aportar un dulzor especial; y para dar más frescor a este plato he realizado un bombón de queso ricotta, muy aromático, gracias a la pimienta rosa y a la albahaca. Un plato muy colorido, rico y refrescante.
Ingredientes (para 4 personas):
-8 tomates maduros.
-4 ciruelas moradas.
-una pizca de sal.
-aceite de oliva extra virgen.
-200 gr de queso ricotta.
-unas hojas de albahaca.
-unos granos de pimienta rosa.
-para decorar, unas hojas de menta y sal de Hawai.
Pelamos y troceamos los tomates y las ciruelas, trituramos con un minipimer junto con la sal. Reservamos en el frigorífico.
Para hacer los bombones helados de ricotta, debemos picar la albahaca y añadirla al queso ricotta junto con unos granos de pimienta rosa y sal, mezclamos bien con ayuda de un tenedor y rellenamos, con esta mezcla, unos moldes de silicona con forma semiesférica. Introducimos en el congelador un mínimo de dos horas.
En el momento de servir, en el fondo del plato disponemos el bombón de queso ricotta y alrededor echamos la sopa de tomate y ciruela.
Regamos con un hilo de aceite de oliva y si queremos darle un poco de color a la presentación podemos decorar con unas hojas de menta y sal de Hawai.
